1. Elige un lugar seguro

Lo primero que hay que tener en cuenta al hacer una parrillada es la seguridad y en esto «hay muchos inconsciente». Una pauta importante cuando cocinas en brasa es que el fuego no puede dejarse nunca solo, tiene que estar apagado o tapado.

2. Usa una buena Barbacoa o parrilla

Es importante tener un buen equipo, algo que sea seguro y sólido, es preferible huir de las barbacoas baratas, de bazar, pues la pintura salta, las patas cojean y pueden resultar peligrosas. La tapa de la barbacoa permite además usarla a modo de horno, para realizar cocciones más lentas. 

Además, debemos saber distinguir entre una barbacoa y una parrilla, pues se trata de instrumentos distintos, que nos permiten hacer preparaciones diferenciadas. Las parrillas están abiertas y las barbacoas tienen tapa, lo que las hace, a priori, más seguras, pues si tienes que abandonar un momento el fuego puedes bajar la tapa y cerrar el tiro, algo que no se puede hacer con la parrilla. La tapa de la barbacoa permite además usarla a modo de horno, para realizar cocciones más lentas.

3. Elige un buen combustible

El carbón que se vende normalmente es una buena publicidad para comprarte una barbacoa de gas. Pero es tan malo que la gente se desespera. Muchas veces no son capaces de encenderla o lo encienden muy deprisa y al rato no tienen brasas, porque utilizan maderas blandas.

Usar un buen combustible, adaptado a las necesidades de la comida en cuestión, es indispensable para hacer una buena barbacoa: Hay que buscar un carbón un poco mejor, merece la pena, porque si no te arruina el plato. Tienes que tener un combustible que aguante el tiempo que vas a cocinar.

4. Haz un menú variado

Todo se puede cocinar a la brasa. Es bueno variar el menú, no debe asociarse la barbacoa solo a alimentos con colesterol.

La gente tiene mucho miedo, por ejemplo, a hacer pescado, pero no sabe que la brasa puede sacar más partido del pescado que de la carne.

Adicional en opinión de muchos expertos en la parrilla toda barbacoa tiene que llevar además algo de verdura.

5. Ten la cómida preparada para pasar por la parrilla

Es fundamental que la comida esté atemperada antes de pasar por la parrilla: si se pone en el fuego carne o pescado que estaba en la nevera se va a pegar.

A muchos productos les viene también genial algún tipo de adobo o marinado y las verduras, que tardan más en cocinarse, se pueden pasar por aceite, para que se frían ligeramente, o escaldarlas un poco para que al ponerla a la brasa tarden menos en cocinarse.

6. No entres en guerra con el encendido

El encendido de las brasas es uno de los puntos más complejos para todo neófito de las barbacoas. Muchas veces el problema que se tiene es que la gente no sabe que el fuego necesita oxígeno y el mayor error que se comete es que se echan demasiadas cosas por encima, no respira y no se enciende.

Si se realiza muchas barbacoas lo ideal es comprar una chimenea de encendido, que es uno de los mejores inventos que se ha hecho para la barbacoa. Con esta herramienta se preparan unas brasas homogéneas en solo ocho o diez minutos. también pudieras encender utilizando una resistencia eléctrica.

7. Sigue la regla de los 7 segundos

La brasa está en su punto cuando está gris, pero para saber si la temperatura es correcta existe un sencillo truco: coloca la mano sobre la parrilla, a una distancia de unos 10 centímetros, y si puedes aguantar más de siete segundos es que las brasas no están listas o se están apagando.

8. Aprende a manejar las brasas

El secreto de esta cocina es aprender a manejar el fuego, si el fuego te controla estás perdido, se tiene que saber la temperatura que se tiene y como se va a colocar la brasa.

Hay parrillas que se pueden elevar, con lo que es más sencillo controlar a qué temperatura se cocina la carne, pero lo importante es aprender a usar el atizador: la herramienta más importante del parrillero. Dentro de la parrilla se puede llegar a tener un fuego muy intenso en un sitio y en otro no, y basta mover las brasas para lograrlo.

9. No marees el producto

Si logramos tener unas buenas brasas, basta con que cocinemos los alimentos durante el tiempo y el orden adecuado para que cada cosa quede como es debido. Pero además hay que seguir un par de normas básicas.

Para que la carne quede jugosa es importante no marearla: no se debe dar la vuelta a las piezas hasta que no estén cocinadas por un lado. La sal debe añadirse después de cocinar, ya que si se echa antes liberará jugos de la carne y ésta quedará más seca.

Si tiene un montón de rayas es que han jugado con la pieza. «Intenta darle una sola vuelta».

10. Mejor quedarse corto que pasarse

Muchas veces se tiende a sobrecocinar la carne, para que quede crujiente, pero esto no es lo ideal, sobre todo si el producto queda seco.

Esta regla es decisiva para el pescado, que pierde muchísimo cuando está demasiado hecho. “Siempre es mejor quedarse corto”, pues en ese caso, siempre puedes volver a pasarlo.

11. Limpia bien tu parrilla

Mantener en condiciones la parrilla o barbacoa es importante para que dure y, además, no se transfieran olores.

Lo ideal es pasar un cepillo mientras la parrilla esté todavía caliente. Si la limpiamos en frío tendremos que usar un desengrasante y agua.